viernes, 23 de marzo de 2012

Edad contemporanea

 Es el nombre con el que se designa el periodo histórico comprendido entre la Revolución francesa y la actualidad. Comprende un total de 223 años, entre 1789 y el presente. La humanidad experimentó una transición demográfica, concluida para las sociedades más avanzadas (el llamado primer mundo) y aún en curso para la mayor parte (los países subdesarrollados y los países recientemente industrializados), que ha llevado su crecimiento más allá de los límites que le imponía históricamente la naturaleza, consiguiendo la generalización del consumo de todo tipo de productos, servicios y recursos naturales que han elevado para una gran parte de los seres humanos su nivel de vida de una forma antes insospechada, pero que han agudizado las desigualdades sociales y espaciales y dejan planteadas para el futuro próximo graves incertidumbres medioambientales.
Los acontecimientos de esta época se han visto marcados por transformaciones aceleradas en la economía, la sociedad y la tecnología que han merecido el nombre de Revolución industrial, al tiempo que se destruía la sociedad preindustrial y se construía una sociedad de clases presidida por una burguesía que contempló el declive de sus antagonistas tradicionales (los privilegiados) y el nacimiento y desarrollo de uno nuevo (el movimiento obrero), en nombre del cual se plantearon distintas alternativas al capitalismo. Más espectaculares fueron incluso las transformaciones políticas e ideológicas (Revolución liberal, nacionalismo, totalitarismos); así como las mutaciones del mapa político mundial y las mayores guerras conocidas por la humanidad.
La ciencia y la cultura entran en un periodo de extraordinario desarrollo y fecundidad; mientras que el arte contemporáneo y la literatura contemporánea (liberados por el romanticismo de las sujeciones académicas y abiertos a un público y un mercado cada vez más amplios) se han visto sometidos al impacto de los nuevos medios de comunicación de masas (tanto los escritos como los audiovisuales), lo que les provocó una verdadera crisis de identidad que comenzó con el impresionismo y las vanguardias y aún no se ha superado.
En cada uno de los planos principales del devenir histórico (económico, social y político), puede cuestionarse si la Edad Contemporánea es una superación de las fuerzas rectoras de la modernidad o más bien significa el periodo en que triunfan y alcanzan todo su potencial de desarrollo las fuerzas económicas y sociales que durante la Edad Moderna se iban gestando lentamente: el capitalismo y la burguesía; y las entidades políticas que lo hacían de forma paralela: la nación y el Estado.
En el siglo XIX, estos elementos confluyeron para conformar la formación social histórica del estado liberal europeo clásico, surgido tras crisis del Antiguo Régimen. El Antiguo Régimen había sido socavado ideológicamente por el ataque intelectual de la Ilustración (L'Encyclopédie, 1751) a todo lo que no se justifique a las luces de la razón por mucho que se sustente en la tradición, como los privilegios contrarios a la igualdad (la de condiciones jurídicas, no la económico-social) o la economía moral[4] contraria a la libertad (la de mercado, la propugnada por Adam Smith -La riqueza de las naciones, 1776). Pero, a pesar de lo espectacular de las revoluciones y de lo inspirador de sus ideales de libertad, igualdad y fraternidad (con la muy significativa adición del término propiedad), un observador perspicaz como Lampedusa pudo entenderlas como la necesidad de que algo cambie para que todo siga igual: el Nuevo Régimen fue regido por una clase dirigente (no homogénea, sino de composición muy variada) que, junto con la vieja aristocracia incluyó por primera vez a la pujante burguesía responsable de la acumulación de capital. Ésta, tras su acceso al poder, pasó de revolucionaria a conservadora,[5] consciente de la precariedad de su situación en la cúspide de una pirámide cuya base era la gran masa de proletarios, compartimentada por las fronteras de unos estados nacionales de dimensiones compatibles con mercados nacionales que a su vez controlaban un espacio exterior disponible para su expansión colonial.
En el siglo XX este equilibrio inestable se fue descomponiendo, en ocasiones mediante violentos cataclismos (comenzando por los terribles años de la Primera Guerra Mundial, 1914-1918), y en otros planos mediante cambios paulatinos (por ejemplo, la promoción económica, social y política de la mujer). Por una parte, en los países más desarrollados, el surgimiento de una poderosa clase media, en buena parte gracias al desarrollo del estado del bienestar o estado social (se entienda éste como concesión pactista al desafío de las expresiones más radicales del movimiento obrero, o como convicción propia del reformismo social) tendió a llenar el abismo predicho por Marx y que debería llevar al inevitable enfrentamiento entre la burguesía y el proletariado. Por la otra, el capitalismo fue duramente combatido, aunque con éxito bastante limitado, por sus enemigos de clase, enfrentados entre sí: el anarquismo y el marxismo (dividido a su vez entre el comunismo y la socialdemocracia). En el campo de la ciencia económica, los presupuestos del liberalismo clásico fueron superados (economía neoclásica, keynesianismo -incentivos al consumo e inversiones públicas para frente a la incapacidad del mercado libre para responder a la crisis de 1929- o teoría de juegos -estrategias de cooperación frente al individualismo de la mano invisible-). La democracia liberal fue sometida durante el período de entreguerras al doble desafío de los totalitarismos estalinista y fascista (sobre todo por el expansionismo de la Alemania nazi, que llevó a la Segunda Guerra Mundial).


                      

Edad Moderna


Es el tercero de los periodos históricos en los que se divide tradicionalmente en Occidente la Historia Universal, desde Cristóbal Celarius. En esa perspectiva, la Edad Moderna sería el periodo en que triunfan los valores de la modernidad (el progreso, la comunicación, la razón) frente al periodo anterior, la Edad Media, que el tópico identifica con una Edad Oscura o paréntesis de atraso, aislamiento y oscurantismo. El espíritu de la Edad Moderna buscaría su referente en un pasado anterior, la Edad Antigua identificada como Época Clásica.
El paso del tiempo ha ido alejando de tal modo esta época de la presente que suele añadirse una cuarta edad, la Edad Contemporánea, que aunque no sólo no se aparte, sino que intensifica extraordinariamente la tendencia a la modernización, lo hace con características sensiblemente diferentes, fundamentalmente porque significa el momento de triunfo y desarrollo espectacular de las fuerzas económicas y sociales que durante la Edad Moderna se iban gestando lentamente: el capitalismo y la burguesía; y las entidades políticas que lo hacen de forma paralela: la nación y el Estado.
En la Edad Moderna se integraron los dos mundos humanos que habían permanecido aislados desde la Prehistoria: el Nuevo Mundo (América) y el Viejo Mundo (Eurasia y África). Cuando se descubra el continente australiano se hablará de Novísimo Mundo.
La disciplina historiográfica que la estudia se denomina Historia Moderna, y sus historiadores, "modernistas" (aunque no deben confundirse con los seguidores del modernismo, estilo artístico y literario, y movimiento religioso (Modernismo teológico), de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX).


                           

Edad media

La Edad Media es el periodo de la historia europea que transcurrió desde la desintegración del Imperio romano de Occidente, en el siglo V, hasta el siglo XV.
Su comienzo se sitúa tradicionalmente en el año 476 con la caída del Imperio Romano de Occidente y su fin en 1492 con el descubrimiento de América, o en 1453 con la caída del Imperio Bizantino, fecha que coincide con la invención de la imprenta (Biblia de Gutenberg) y con el fin de la Guerra de los Cien Años.
No obstante, las fechas anteriores no han de ser tomadas como referencias fijas ya que nunca hubo reptura brusca en el desarrollo cultural de Europa.
Parece que el término lo empleó por vez primera el historiador Flavio Biondo de Forli, en su obra “Historiarum ab inclinatione romanorun imperii decades” (“Décadas de historia desde la decadencia del Imperio romano”), publicada en 1438 aunque fue escrita treinta años antes.
El término implicó en su origen una parálisis del progreso, considerando que la edad media fue un periodo de estancamiento cultural, ubicado cronológicamente entre la gloria de la antigüedad clásica y el renacimiento. La investigación actual tiende, no obstante, a reconocer este periodo como uno más de los que constituyen la evolución histórica europea, con sus propios procesos críticos y de desarrollo. Se divide generalmente la edad media en tres épocas.
Inicios de la edad media
Ningún evento concreto determina el fin de la antigüedad y el inicio de la edad media: ni los ya mencionados como referencia aproximada ni el saqueo de Roma por los godos dirigidos por Alarico I en el 410, ni el derrocamiento de Rómulo Augústulo (último emperador romano de Occidente) fueron sucesos que sus contemporáneos consideraran iniciadores de una nueva época.
La culminación a finales del siglo V de una serie de procesos de larga duración, entre ellos la grave dislocación económica y las invasiones y asentamiento de los pueblos germanos en el Imperio romano, hizo cambiar la faz de Europa. Durante los siguientes trescientos años Europa occidental mantuvo una cultura primitiva aunque instalada sobre la compleja y elaborada cultura del Imperio romano, que nunca llegó a perderse u olvidarse por completo.




                                                  

       

Edad antigua


 Se inicia con la aparición de la escritura y llega hasta la caída del Imperio Romano a manos de los bárbaros, en el siglo V después de Cristo, en el año 476.

Antes de la llegada de los romanos vivían en la Península Ibérica otros grupos humanos : los iberos, asentados en el sur y el este, y los celtas, que ocupaban el centro, el norte y el oeste. Estos pueblos se dedicaban a la agricultura y la ganadería. Los iberos vivían en poblados, en casas de adobe con techo de paja, que formaban calles. Los celtas, en castros o poblados compuestos de casas de planta circular, de adobe o piedra, que no formaban calles.
Unos y otros nos han dejado muestras de su cultura. Destacan, entre sus figuras talladas en piedra, La Dama de Elche (iberos) y los verracos (animales de piedra con significado probablemente religioso, )como Los Toros de Guisando en Ávila.

También llegaron a la península otros pueblos, atraídos por las riquezas minerales (cobre, estaño, plata), a lo largo de los mil años anteriores al nacimiento de Cristo ; así, los fenicios , los griegos y los cartagineses llegaron por el Mediterráneo y se establecieron en sus costas, fundando colonias que llegaron a ser importantes focos comerciales.


Finalmente, los romanos llegaron en el año 218 antes de Cristo para iniciar la conquista de la Península Ibérica, a la que llamaron Hispania. Su presencia llegó hasta principios del siglo V d.C. y su influencia es la base de nuestra cultura actual. Los pueblos que habitaban el territorio ocupado siguieron un proceso de romanización. Es decir: progresivamente fueron asimilando la lengua (el latín, del que deriva nuestra lengua) , costumbres y creencias.

Los romanos impusieron en todo el territorio su organización, leyes y forma de gobierno. Construyeron muchos edificios y obras públicas que aún se conservan: acueductos, para llevar agua a las poblaciones, anfiteatros, teatros y circos, para sus espectáculos, templos, murallas y arcos de triunfo, para conmemorar sus victorias.

                                  

miércoles, 14 de marzo de 2012

A quienes se aplican



  • Convenios de Ginebra ... "La sentencia Akayesu incluye la primera interpretación y aplicación por un tribunal internacional de la Convención ...
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  • el órgano ejecutivo de la OIT, y se reúne tres veces al año en Ginebra. ... encuentra la aplicación de los convenios internacionales en cada país. ...
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  • en su mayoría reflejadas en los Convenios de Ginebra , en 1949 y los protocolos ... En ellos se aplica una serie más limitada de normas, en ...
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  • el Colegio de aplicación San Marcos, ubicado en el distrito de Lince ... Además de los convenios de la propia Universidad de San Marcos ...
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  • aplicable al uso ... tortura ; los Convenios de Ginebra como ... tradicionalmente más estrictas en la aplicación de los derrotados, ya que la ...
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  • Adicional de 1977 a los Convenios de Ginebra de 1949, pero restringe ... La necesidad militar también se aplica a las armas particularmente ...
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  • y que estaba madura para la aplicación del vapor al telar mecánico ... surgieron los primeros convenios internacionales sobre derecho de autor . ...
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  • y otros acuerdos y convenios relacionados) mediante la resolución ... términos del régimen jurídico aplicable al Mar Chileno , que desde la ...
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  • Comisión o Colegio de Comisarios aplica el Derecho de la Unión, ... así como en otros convenios internacionales que han firmado los estados ...
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  • Por un lado a través de la aplicación de la ley contra las acciones ... convenios y otros acuerdos constructivos entre los estados y los ...
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  • (denominados tratados, pactos, convenios, cartas, memorándum o ... fue la deficiencia de los mecanismos de aplicación del Derecho internacional. ...
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  • justificaba la aplicación de la Doctrina Monroe , por tratarse de la ... Hacia el Acuerdo de Ginebra: Acuerdo de Ginebra (Guyana-Venezuela) | l1 ...
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  • aplicado a las ... conocidas como Convenios de Ginebra a ... condenada en relación con su papel en la aplicación del "decreto NN" de Adolfo Hitler ...
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  • Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de ... ayuntamientos y suelen tener convenios de colaboración con las ...
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  • abre un campo, el más vasto, el más susceptible y de aplicaciones útiles. ... Programas de intercambio : Universidad de Ginebra Latinoamérica ...
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  • diez años de experiencia de la aplicación de la Agenda 21 , la ... Unidas'; Naciones Unidas; Dependencia Común de la Inspección; Ginebra, 2008 ). ...
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  • constitucionales y propició la aplicación de tácticas y procedimientos ... El 24 de marzo de 2004 se firmó un convenio entre el gobierno de la ...
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  • condiciones de trabajo mediante convenios que se toman en sus ... por desconocimiento y aplicación de las normas de seguridad de los ...
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  • Entre ellos y con diferente modo de aplicación podemos enumerar los ... Los Cuatro Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949; los ...
    20 KB (2.749 palabras) - 08:40 23 feb 2012
  • internacional humanitario y al Protocolo II adicional a los Convenios de Ginebra . ... cultivos ilícitos, aplicable a los campesinos cultivadores. ...


  • Conflictos internacionales:

    Cada vez con mayor frecuencia los colombianos asistimos a un espectculo de sangre y dolor que enluta las ciudades y los campos de nuestro pas. Cada vez es mayor el nmero de matanzas, crece el nmero de actos terroristas, son ms los ciudadanos secuestrados o amenazados, las fronteras de los pases vecinos se encuentran en estado de alerta ante la posibilidad de un xodo masivo de colombianos.
    Sin detenerme en estadsticas sobre el fenmeno de la violencia en Colombia, me permito citar, a manera de ejemplo, el informe sobre Colombia presentado por “Human Rights Watch” para este ao: 1.5 millones de colombianos desplazados por la violencia poltica desde 1985, el tercer pas en el mundo de desplazados, 463 personas secuestradas hasta el primer semestre del 2000, un incremento en las cifras de secuestrados en un 217%
    El anterior informe puede solo quedarse en cifras y servir para efectos estadsticos; sin embargo, y con tristeza se observa, para muchos colombianos ste hace parte de su vida diaria, ellos se identifican con alguno de esos nmeros que muestra el informe de tal forma que lejos de ser meras cifras se convierte en algo con lo que amanecen y se acuestan.
    Son esos colombianos a los que omos en los medios de comunicacin pedir, clamar, que “los saquen del conflicto”, son ellos los que se preguntan por qu estn en medio de una guerra de la cual no forman parte?. Ellos son, en conclusin, las vctimas de una guerra sin cuartel, total, que atraviesa todo el territorio nacional dejando una estela de dolor que no alcanzamos a percibir muchas veces desde la capital.
    De esta forma ha entrado en nuestro lenguaje un nuevo trmino: “humanizar la guerra” o, lo que es lo mismo, aplicar el derecho internacional humanitario.
    En distintos editoriales, en plazas pblicas y en reuniones de saln se discute sobre la urgencia de humanizar el conflicto armado en Colombia.
    Precisamente este es uno de los temas de negociacin que entre el gobierno nacional y las FARC se va a discutir al momento de escribir estas lneas.
    Sin embargo, sabemos en qu consiste humanizar la guerra?, acaso no hay una contradiccin entre humanizar y un estado que deshumaniza como lo es el estado de guerra?.

    Convenciones y protocolos

    Las Convenciones de Ginebra han sido:

    • La Primera Convención de Ginebra, de 1864, que comprende el Convenio de Ginebra para el mejoramiento de la suerte que corren los militares heridos en los ejércitos en campaña de 1864
    • La Segunda Convención de Ginebra, de 1906, que comprende el Convenio de Ginebra para el mejoramiento de la suerte de los militares heridos, enfermos o náufragos en las fuerzas armadas en el mar de 1906
    • La Tercera Convención de Ginebra, de 1929, que comprende: Convenio de Ginebra para mejorar la suerte de los heridos y enfermos de los ejércitos en campaña y el Convenio de Ginebra relativo al trato de los prisioneros de guerra del 27 de julio de 1929
    • La Cuarta Convención de Ginebra, de 1949, que comprende 4 convenios aprobados por la Conferencia Diplomática destinada a Elaborar Convenios Internacionales a proteger a las víctimas de la guerra en 1949. Entró en vigor el 21 de octubre de 1950 y contiene:
      • I Convenio de Ginebra para Aliviar la Suerte que Corren los Heridos y Enfermos de las Fuerzas Armadas en Campaña;
      • II Convenio de Ginebra para Aliviar la Suerte que Corren los Heridos, los Enfermos y los Náufragos de las Fuerzas Armadas en el Mar;
      • III Convenio de Ginebra relativo al trato debido a los prisioneros de guerra; y
      • IV Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra.

     Protocolos

    Las convenciones de 1949 han sido modificadas por tres protocolos de reforma:
    • Protocolo I (1977) relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados internacionales.
    • Protocolo II (1977) relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados sin carácter internacional.
    • Protocolo III (2005) relativo a la adopción de un emblema distintivo adicional.
    Se incluyen en la Cuarta Convención los protocolos de adiciones en 1977.

     Aplicación

    La Convención de Ginebra se aplica en tiempos de guerra o conflicto armado entre aquellos gobiernos que han ratificado sus términos. Los detalles de aplicabilidad se exponen en los Artículos Comunes 2 y 3. El tema de la aplicabilidad ha generado alguna controversia. Cuando la Convención de Ginebra se aplica, algunos gobiernos deben perder cierto grado de su soberanía nacional para cumplir la ley internacional. Estas leyes pueden no ser enteramente armoniosas con su constitución nacional o con sus valores culturales. A pesar de las ventajas ofrecidas por las Convenciones a los individuos, las presiones políticas pueden causar que los gobiernos se muestren reacios a aceptar sus responsabilidades.

     Artículo 2 Común relativo a los Conflictos Armados Internacionales

    Este artículo establece que las Convenciones de Ginebra se aplican para todos los casos de conflictos entre varios países, mientras exista al menos uno que haya ratificado la Convención. Principalmente:
    • La Convención se aplica en todos los casos en los que los países firmantes de la Convención hagan una declaración de guerra. Este es el sentido original que apareció en 1949.
    • La Convención se aplica en todos los casos de conflicto internacional, incluso en caso de que no haya una declaración de guerra. Esto se añadió en 1949 en los casos de acciones policiales.[1]
    • La Convención se aplica a la nación signataria incluso si la nación contra la que lucha no ha firmado dicha Convención, pero esto sólo es válido si la nación contraria "acepta y aplica las provisiones" de los Convenios.

     Artículo Común 3 relativo a los Conflictos Armados No-Internacionales:

    Este artículo 3 establece que exista un mínimo de reglas de guerra también aplicada a aquellos conflictos armados que no tengan carácter internacional. La aplicabilidad de este artículo descansa en la interpretación del término conflicto armado. Por ejemplo se podrá aplicar en conflictos entre el Gobierno y las fuerzas rebeldes, o entre dos fuerzas rebeldes, o hacia otros conflictos que tengan todas las características de una guerra pero que estén contenidos en un único país. Un grupo de individuos atacando una comisaría de policía no será considerado un conflicto armado sujeto a este artículo, pero sí estará sujeto a las leyes del país.

       sacado de :http://es.wikipedia.org/wiki/Convenios_de_Ginebra

    viernes, 9 de marzo de 2012

    La guerra y el derecho internacional

    La guerra y el derecho internacional humanitario

    Los conflictos armados son tan antiguos como la humanidad misma. En la guerra siempre existieron las prácticas consuetudinarias, pero los Estados empezaron a formular normas internacionales destinadas a limitar los efectos de los conflictos armados por razones humanitarias sólo en los últimos 150 años. Los Convenios de Ginebra y los Convenios de La Haya son los ejemplos principales de esas normas. Esta rama del derecho, habitualmente denominada derecho internacional humanitario (DIH), se conoce también como derecho de la guerra o derecho de los conflictos armados.


    • Municiones en racimo

      En 2008, los Gobiernos negociaron y aprobaron la Convención sobre Municiones en Racimo. Ese importante tratado de derecho internacional prohíbe el empleo, la producción, el almacenamiento y la transferencia de municiones en racimo.
    • Los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos adicionales

      Los Convenios de Ginebra y sus Protocolos adicionales son tratados internacionales que contienen las principales normas destinadas a limitar la barbarie de la guerra.
    • La detención por razones de seguridad

      La privación de libertad por razones de seguridad es una medida de control excepcional que cada vez más se implementa en los conflictos armados y otras situaciones de violencia. Hay motivos de preocupación acerca de la protección de los derechos de estos detenidos.
    • Refugiados y desplazados

      Los refugiados son personas que han cruzado una frontera internacional porque corren el riesgo de ser perseguidas o han sido perseguidas en sus países de origen. Los desplazados internos, en cambio, no han cruzado una frontera internacional pero, por algún motivo, se han ido de sus hogares.

      SACADO DE:  
    http://www.icrc.org/spa/war-and-law/index.jsp